Descripción
La bottarga de mújol rallada es uno de los condimentos marinos más antiguos del Mediterráneo, profundamente vinculado a la historia culinaria de Cerdeña. Su origen se remonta a más de 3.000 años, cuando los fenicios introdujeron en la isla las técnicas de salado y secado de las huevas del mújol (o cefalo). Desde entonces, este ingrediente ha sido un símbolo del arte de conservar el sabor del mar.
Esta bottarga rallada procede de mújol capturado en las costas de Cagliari (Cerdeña) y se elabora seleccionando solo las huevas de calidad superior. Tras un control manual y visual meticuloso, se salan y secan lentamente, respetando la tradición pero utilizando tecnología moderna para garantizar seguridad y frescura.
El resultado es una bottarga de color ambarino, con una textura delicadamente seca y un aroma profundo, marino y complejo. En boca, es intensa, con notas salinas equilibradas, y ese inconfundible retrogusto umami que la hace tan versátil.
En formato rallado, resulta especialmente práctica para enriquecer platos de pasta —especialmente spaghetti o linguine—, verduras como alcachofas o espárragos, o incluso un risotto al limón. Un toque de bottarga rallada basta para elevar cualquier receta sencilla a nivel gourmet.
Además de su valor gastronómico, es un producto naturalmente rico en proteínas y ácidos grasos omega 3, beneficiosos para la salud cardiovascular.
Presentación: bolsa con zip de 50 g que conserva aroma y textura.
Ingredientes: huevas de mújol (cefalópodo atlántico), sal marina.
Zona de producción: Cagliari, Cerdeña, Italia.
Alergénos: pescado y productos derivados.
Conservación: mantener en lugar fresco y seco. Una vez abierto, guardar refrigerado y consumir en 10 días.
Una joya de la tradición italiana, ahora disponible online con envío rápido y seguro desde Madrid.






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